La cera sólida, la que viaja sin derramarse
Un bálsamo en bote se vuelca, mancha un forro y queda prohibido en cabina a partir de cierto volumen. Una cera sólida no se derrama, no pesa nada y cabe en un bolsillo del bolso. Es la diferencia entre un producto de taller y uno que se lleva encima.
Tres formatos, uno de verdad para la carretera
El formato viaje. Cabe en el bolsillo delantero de un bolso y basta para varios retoques fuera de casa.
El uso corriente, para una pieza tratada tres o cuatro veces al año.
Para varias piezas en casa: bolso, cinturón, zapatos.
Lo que le hace al cuero
El aceite de visón devuelve la grasa que el cuero pierde al secarse, y la cera deja en superficie una película que repele el agua. El cuero recupera su color profundo y su flexibilidad. No es un betún: el betún colorea la superficie, una cera nutritiva penetra.
Tres minutos, no más
Quita el polvo, coge el equivalente a una uña, extiende en capa fina, deja penetrar diez minutos, lustra con un paño seco. El brillo viene del lustrado, nunca de la cantidad puesta: un exceso deja una película grasa que atrapa el polvo.
Lo que no hay que esperar de ella
Nutre y protege, no repara. Un roce profundo o una decoloración piden un tinte, no una cera. Y sobre ante o nobuk, no la uses: cualquier cuerpo graso aplasta el pelillo.






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