Las tarjetas salen en abanico con el pulgar
Sacar una tarjeta de una cartera clásica es separar el cuero, deslizar la correcta y volver a empezar porque has cogido la de arriba. Aquí un botón lateral sube la pila en escalera: ves las cuatro de golpe y coges la buena a la primera.
Bloqueo RFID, lo que hace exactamente
La carcasa metálica impide la lectura a distancia de tus tarjetas sin contacto. Un datáfono acercado a tu bolsillo no dialoga con ellas. Lo que no hace: protegerte de un robo de datos en línea, ni de una tarjeta perdida. Es una protección física, sobre un vector concreto.
Cierre magnético y bolsillo para monedas
La solapa se cierra sola, sin botón que buscar.
Para las monedas, separado de las tarjetas para no deformar la carcasa.
A todo lo ancho, los billetes se doblan una vez.
9,8 x 7 x 2,5 cm, 120 g
Son las medidas del fabricante. En la práctica cabe en un bolsillo de camisa y en el compartimento plano de un bolso sin abultar. La carcasa metálica explica los 120 g: es el precio del mecanismo.
Fibra de carbono, dicho con claridad
El revestimiento es un cuero sintético de microfibra con motivo tejido de carbono. No es cuero animal y no es fibra de carbono real: es un textil recubierto que imita el aspecto. Lo que aporta de verdad: no se marca, se limpia con un paño húmedo y mantiene su aspecto.



Valoraciones
Aún no hay reseñas