Una bandolera de hombre en piel con una capa intermedia pensada para el portatil, algo raro en este tamano. Treinta y siete centimetros de ancho y nueve de fondo admiten una maquina de catorce pulgadas y sus accesorios.
El compartimento central separa el ordenador del resto, de modo que un cargador no roza la pantalla, pero el proveedor no declara acolchado: frente a un golpe conviene anadir una funda fina. La solapa cierra con hebilla metalica sobre cremallera.
También disponible en bandolera hombre.









Client –
bonne qualté, je recommande le vendeur
(FR)